P ues resulta quee, ya pasó. El estrés, el cambio, mercurio retrogrado, o como la gente lo llame; dejé mi departamento de casada y casi inauguro el de soltera, suena a cualquier cosa pero la verdad es que como la intensa y dramática que soy me encanta significar (si es que la palabra existe como verbo) lo que pasa con mi vida. Pude haberme quedado en el mismo departamento, pero sinceramente suelo cortar por completo toda relación con las personas que salieron de mi vida, y ese departamento tenia toda la historia de mis últimos años de matrimonio, el final dramático me ayudó a comprobar lo que dicen “si no acaba mal, no acaba nunca”, ojalá no hubiera tenido que comprobarlo, pero la verdad es que las personas dicen más sobre lo que te quisieron por la forma en que se van que por como llegan y Mau se fue azotando una puerta que cerró con fuerza tras su salida, yo me quedo con mi intento de terminar con gratitud lo que tuvo mucho amor. Hace unas semanas metí mi vida en cajas, maletas...