No recuerdo exactamente cuando inicié la costumbre de tomar las decisiones más importantes de mi vida con una caja de cereal en mano, lo que si tengo bien claro es que eso ha sido una constante.
El caso es que nuevamente me encontré en una sala vacía pensando: que sigue?
No tengo ni 30 años y ya me divorcié, y obvio eso no me define, también he viajado, aprendido coas, construido un patrimonio que me permite empezar de nuevo las veces que sean necesarias. Afortunadamente no me casé con mi primer novio, no fue lo único que conocí, y aunque quizá tardé en irme no tengo tema con volver a la soltería.
He estado muy ocupada consiguiendo mi primera insignia de mudanza en la vida y solo sé que detesto mudarme, llegué al punto de dejar de revisar cosas y pasar directo a desecharlas solo porque "si las ocupara las habría visto hace mucho", pero aún con un pie lisiado estoy por conseguir ese logro.
Las cosas han cambiado mucho para mi, decidí ser ruidosa solo con los que quieren estar y es que hasta hace no mucho explotaba mis vínculos con toda mi energía, hasta que sentí que empecé a perseguir gente, hacía planes con personas que no estaban disponibles, alimentaba conversaciones de gente que me dejaba en visto o me respondía con monosílabos y aunque a mi orgullo no le gusta admitirlo, la verdad es que esas cosas tuvieron que pasar para darme cuenta que no quería eso; entonces me fui apagando con ellos, dejé de proponer, de hablar, de grabar podcast y sinceramente que coraje que me doliera más a mi que a esas personas que parecen ni notarlo, pero que bueno, para darme cuenta que le estaba entregando energía a gente, más que a vínculos.
Mi manera de guardar silencio es sutil, aprendí a irme en silencio, aunque me encante el drama, lo que de verdad debería alarmar a los demás sobre mi pronta huida de su vida es el silencio, soy muy capaz de decir "te extraño" pero también capaz de forzarme a no extrañar a nadie si siento que a ese alguien le da igual tenerme en su vida porque al final, pa que te quedas con alguien que no se siente afortunado de tenerte en su vida? (aplica para todo tipo de relación). Mi desapego es sencillo y tajante, pero seguro eso es porque soy acuario.
El caso es que yo creo más en actos que en palabras, y afortunadamente el asunto de la mudanza me puso enfrente a personas que de verdad saben estar, deje de esperar un:
"Tu me avisas"
"Te puedo ayudar"
Y encontré un:
"Terminaste de empacar? Para llevar cosas de una vez"
"Paso por ti y tu ropa antes del trabajo y a la salida las vamos a dejar"
Encontrar personas cercanas tan dispuestas a ayudar me ha hecho sentir tremendamente querida, lo digo desde el hecho de que no se pedir y a veces ni recibir ayuda, por eso el "sé que puedes pero no estás sola" me resulta sumamente acogedor, sinceramente ese tipo de incondicionalidad es algo que procuro dar pero raramente lo recibo de vuelta.
Estoy físicamente agotada y aún no llega el día de la mudanza "pesada", ansío mucho poder dormir en el nuevo lugar al que llamaré "mi casa" y realmente espero sentirme muy bien ahí (y no mudarme en un rato).
Aunque vivir sola no es nuevo para mi la verdad es que soy una persona distinta de entonces, recibo el cambio desde un lugar diferente y me preocupan (ocupan) cosas distintas, sé que soy buena administradora, que jamás he tenido temas con no poder sostener económicamente mi vida no pude evitar sentarme en el lugar vacío que ocupará mi sala menos favorita y pensar: Bueno, que sigue?
Seguir trabajando, obvio, pero, qué más?
Desde el programa para estudiar en una Universidad canadiense que, btw, no prosperó gracias a alguien color naranja.. me ha inquietado mucho pensar en la posibilidad de estudiar fuera de mi país, pero bien, con "bien" me refiero no a distancia sino a migrar a un mundo y una vida con personas y cultura que no conozco, me emociona retarme a aprender algo nuevo, alimentar mi CV y ocupar lugares en mesas que no conozco.
Sentada enn mi sala imaginaría pensé en que ya sabía qué, pero debía calmarme mucho hasta encontrar el como; mientras, a buscar certificaciones de lo que ya sé hacer, y llenar todo ese departamento con mi existencia.
Definitivamente creo que la etapa de vivir solo es algo que TODOS deberíamos procurar, tener un espacio que habitar (y mantener), ser dueños de nuestro tiempo y ejercer el derecho de discernimiento como adultos funcionales que pueden decidir preparar una comida super elaborada para la cena y a la mañana siguiente desayunar Cheetos Flaming Hot.
Pienso que la soledad es un poco una idea muy bien vendida de alguien que no supo estar consigo mismo, y aunque si, los domingos en pareja son lo máximo y pensar en dos le gusta más a mi TOC, la verdad es que disfruto mucho el poderme apagar en mi lugarcito en el mundo; eso no quiere decir que repele la idea de compartirme con alguien, más bien no hay prisa, me gusta pensar que la persona con la que bailaré mientras cocino es tan lo que quiero que por eso demorará en llegar, prefiero que se tome su tiempo, que sea curioso, que bese muchas bocas y conozca muchos lugares para tener que platicar después. porque si ese hombre va a tener algo conmigo es MUCHA platica.
Vivir sola/o representa también llevar la vida a tu ritmo y eso es sin duda delicioso, además te cambia la percepción de todo, te hace cómplice de ti mismo realizando acuerdos internos sobre cosas que no son negociables, desde el día que toca sacar la basura hasta las personas que no son bienvenidas, te enseña a ser anfitrión, pero también a ser buena visita, sinceramente le veo más pros que contras, puedo no dormir abrazada a nadie, pero también tengo una cama enorme para mi sola, cada quien decide si ver soledad en donde hay tranquilidad.
La independencia tiene muchas caras y aunque la que veo ahora es un desastre de departamento que esta siendo desalojado, sé que vendrá también una tarde maratoneandome episodios de black mirror (mientras aprendo a elegir peliculas).
La tranquilidad es invaluable! Y quizá en un par de años esté escribiendo algo muy diferente desde otra parte del mundo, pero me encanta tener este blog para recordar desde donde vienen las ideas que me llevan a donde voy.
Maybe no, quizá no salga del país más que para vacacionar pero lo que definitivamente quiero es que lo que sea que venga me emocione, me encanta tener el corazón emocionado, y la mente ocupada.
Hay decisiones importantes por tomarse, necesito mi caja de cereal y pensar cosas sin dejar de agradecer todo.
Aunque si me emociona volver a empezar, dejar el depa que fue mi techo y mi casita los últimos dos años me trae bastante nostalgia, a pesar de que nunca me gustó su falta de iluminación, dejo en él recuerdos lindos de una vida compartida y mucha resiliencia de una vida reiniciada, ojalá Caro valore el lugar y se lo rente a personas que lo sigan cuidando. Sé que el hogar es donde este yo, pero es inevitable dejar pedacitos de la vida en los lugares que habitamos.
El nuevo lugar es mas pequeño y carece de guardias, elevador, zaguán automático y contenedores comunes (aunque eso esta ya solucionado), no está sobre una avenida y la zona es distinta pero me encanta lo iluminado que se encuentra, que puedo llegar caminando al trabajo, lo cual resulta mas sencillo que tener que manejar porque no sé hasta cuando podré hacerlo de nuevo (espero sanar pronto) y en general es diferente pero equis, todos los cambios traen cosas diferentes.
Como dije, estoy agotada, espero pronto poder hacer nada mientras me mantengo emocionada.
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