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Martes con sabor a nunca jamás

Hoy no quería salir de la cama, y ojalá nolo hubiera hecho. 

Traté de enfocarme en el trabajo y funcionó superficialmente pero la frustración se me atoraba entre los dedos al teclear, mi mente mantenía el segundo plano con "es 8 de julio, falta menos para la mudanza, mudanza a donde? que sigue? que voy a hacer?",

Nunca he tenido la vida resuelta, lo que he conseguido, lo que he conocido y lo que sueño solo me lo debo a mi, no vengo de familia que me abra paso pero en días como hoy pienso en que ojalá fuera asi, ojalá fuera más fácil, ojalá tuviera a alguien en quien descansar, pero no. 

Tocó caminar a casa escuchando la voz dulce de Kimy deseándome lo mejor y suponiendo mi rutina de la tarde mientras muero de ganas por correr a sus brazos a decirle que hoy no puedo y que no se que hacer pero en lugar de eso, me tocó volverme monosílaba en la conversación para poder contener el llanto, evitar parpadear para que las lagrimas no aprieten el nudo de mi garganta, no le puedo decir, no porque no quiera, no quiero preocuparla, no necesita angustias porque como ella dice, aunque sabe que puedo con todo nunca voy a ser su niña de ojos brillantes y al menos hoy no puedo ser esa niña, ya no, me toca ser la adulta que tiene todo bajo control y le brinda seguridad y por ella puedo todo, aunque no este pudiendo ahorita. 

La luz roja del semáforo me deja respirar un poco del camino, y la verde me obliga a seguir, porque así es la vida, sigue a pesar de todo, hay gente llegando a su casa, preparando sorpresas, o lo que sea, no todos los que están en las risas aparecen en días como hoy y está bien, ojalá estén todos bien. 

Mientras tanto yo apresuro los ultimos pasos para llegar al edificio, saludo rápido a Clau y voy al elevador, afortunadamente estaba en PB y vacío, subo, abro la puerta y corro, literal, a quitarme los lentes de contacto, si toca romperme lo voy a hacer bien. 

Y desde entonces no he dejado de llorar, no puedo, me duele.

Y lo hago sola porque sé que no hay nadie que lo entienda, sé que para los demás "no es para tanto" pero para mi y mi historia si, necesito tener mi lugarcito, saber a donde voy a llegar, ponerle cara al espacio donde pondré flores,  me tengo solo a mi y hoy no pude encontrarme hogar y duele porque a nadie le va a importar más que a mi.

Ser independiente es genial, sentirse sola porque los demás piensan que puedo sola (y si, porque me obligo) es horrible. 

Tengo que cenar a las 8:30, eso me obliga a hacer pausas, eso y el resto de responsabilidades, que como buena adulta funcional me obligo a hacer, pero la realidad preferiría hundirme en un abrazo y llorar hasta secarme. 

Soy persona llorante y estoy aprendiendo a llorar lo que duele en cuanto duele, lamentablemente la parte de compartirlo se volvió imposible, a quien le voy a decir? y para qué? Ya le dije a Kimy que todo bien, le mentí a JP sobre mi quehacer y le borre otro audio a Isma, porque para que? Seguir buscándolo en estos momentos es alimentar mi fantasía de que va a estar cuando la verdad es que sus prioridades están en otro lugar, además parecía tener prisa, asi que bueno, entre más rápido se acepte la soledad más rápido responde el orgullo.

Obvio que voy a poder, pero ahorita no me siento bien, ni cerca.

Que día tan pesado, estoy cansada y no tengo cucharas en el refri, había estado muy feliz, pero así es esto, de pronto se descompone.

"Mañana será otro día" diría Kimy, y aunque hinchada, atentaré hacerlo mejor. 

Pero hoy no, que se baje el telón, que se apague la luz, que la vida me deje en paz un ratito mientras pienso como resolverla y poderme decir con todas ganas que si, OBVIO SE PUDO,

Hoy no, hoy nada, hoy gracias Ise por quebrarte en tu casa, lo hiciste no tan peor y no dejas de ser maravillosa por esto.

Ya fue un mal día, me toca darme una noche tranquila. Besitos a mi yo del futuro, no sé como, pero seguro lo lograste. 


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