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Kimy

Otro papel doblado, esta vez escribía para el cumple de Kimy, pude mirarla a los ojos, tomar su manita y decirle lo que se lee a continuación:

"Hoy recordé a la niña que caminaba de tu mano hacia cualquier parte, las largas charlas que teníamos sobre cualquier cosa y lo mucho que mi risa te resultaba contagiosa.


Recordó mi mente lo que mi corazón jamás podrá olvidar y es la forma en que me enseñaste a ser feliz, a valorar lo simple y vivir agradecida con Dios, la vida o lo que quisiera, pero siempre agradecer.

Fueron tus años de lucha, de agotamiento y constante ir y venir los que formaron en mi un carácter enfocado en tu bienestar.
Han pasado años desde aquellas caminatas, las bromas y carcajadas, pero también los malos días a los que le atribuyes toda mi niñez, pensando que no hiciste nada bueno por mí, cuando en realidad, sin importar las circunstancias, fui la niña más feliz y dichosa porque tenía lo más importante y valioso de mi vida, te tuve a ti.
Nuestros malos ratos me hicieron fuerte, los sentimientos tristes provocados por otras personas me hicieron empática con los demás, las "carencias" me enseñaron a compartir, porque no importa lo “mal” que te vaya, siempre la vida será del color que tu prefieras, y yo decidí que el color de tus ojos sería mi favorito.
Gracias por no rendirte, por seguir atenta y recibirme con los brazos abiertos cada que podemos vernos, gracias por tus sonrisas en el teléfono, por saber que no importa cuánto me aleje, siempre querré volver a ti, al que fue mi hogar toda mi vida, a esos brazos que me cobijaron, protegieron y cubrieron de muchos males, gracias por tus fuerzas, tu paciencia y tu dedicación, gracias por vivir para mí y dejarme vivir en ti.
Por favor, no dudes nunca de lo increíblemente especial que eres para mí, que me tienes cuando necesites, que te pienso todos los días y que te seguiré marcando a diario para poder robarte una sonrisa.
La vida nos cambió rotundamente, pero la niña que caminó durante casi dos décadas de tu mano, seguirá necesitando de tu abrazo, tu consejo y tus risas, por siempre, trabajando duro para convertirse en la mujer que te llene de orgullo por ser la mejor versión de sí misma, porque aprendió a ser feliz a lo loco, porque vive agradecida con la vida, con Dios y contigo.
Te amo, de la manera más natural posible, porque tú lo haces fácil, porque fuiste capaz de disfrazar oscuridad con arcoíris imaginarios, porque no me enseñaste a decir “no puedo”, porque me hiciste sencilla y simple y esa es la mejor forma en la que se puede vivir, te amo porque quererte más no puedo, porque me llenas de orgullo, de fuerza y de ganas, porque eres mi motor y mereces ser reconocida como la mejor, te amo al infinito, y más allá.

¡Feliz cumpleaños hermosa mía!"

Jamás voy a olvidar sus ojos llenos de amor, su complicidad y el beso enorme que me soltó en la frente, de verdad la amo mucho. 

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