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Clau Silva

Hace un par de semanas decidí caminar al trabajo, y digo, las opciones no eran muchas, es eso o camión o taxi y realmente no está lo suficientemente lejos para necesitar un motor. 

Un martes me puse en marcha, me despedí de Alex y al salir casi choco con una chica que btw, caminaba con el teléfono en mano y por eso no me vio, como sea, seguí mi camino con mi playlist favorita en turno, salí con tiempo porque odio caminar con prisa. 

Esa mañana se hizo rutina muy pronto, la verdad me gustó bastante que el camino me secara el cabello y contemplar un poco el pasar caótico de la mañana mientras tarareo mis canciones favoritas, a diferencias de mis caminos a casa, las caminatas matutinas están llenas de una energía distinta, más de motivación que de alivio. 

Durante un par de días alcanzaba, o me alcanzaba, en los semáforos una chica, algunas veces con outfits divinos, y otras con unos que dejaban en evidencia que no estaba siendo una buena mañana, sin importar cual fuera el día, sus constantes eran: Un Stanley rosa enorme con dibujitos de flores mal hechas, tenis blancos y pañuelos, como moño, como bufanda, como diadema, y un gran etcétera, y no es que sea fijada, pero cuando haces rutina, te encuentras a las mismas personas en los mismos lugares todos los días, a veces es curioso como cuando no los ves, comienzas a preguntarte si estarán bien o solo se les hizo tarde, y bueno, ese fue el caso con Clau. 

Esa chica de los pañuelos comenzó a aparecer en todos mis caminos, recuerdo perfectamente como dejó de ser una desconocida, después de un par de días encontrándonos en el mismo semáforo, ella se paró junto a mi y me miró fijamente, cuando volteé me sonrió, le sonreí de vuelta y: 

- Me llamo Claudia. - Me dijo 
- Deja de seguirme. - Le respondí. Ella se rio y dijo: 
- No se a donde vas, pero yo trabajo en Profuturo, y el camino es el mismo, caminamos juntas? No tienes que platicar si no quieres, yo también escucho música en el camino. 

La verdad me pareció muy de primaria la manera en que me lo dijo, me dio un poco de ternura y me quité los audífonos. 

- Bien ... La última en cruzar es un huevo podrido ! - Fingí correr y perdí, porque ella si se lo tomó enserio. Obviamente cuando el semáforo era verde para nosotras. 

Definitivamente si quiero conocer a gente con la que pueda bobear. 

Hablamos de nada durante el camino, y llegando a Profuturo nos despedimos, pero no había terminado para ella, al parecer...

- Me llamo Claudia! - Me "gritó" 
- Ya sé! - Le dije de broma 
- Ten bonito día!
- Soy Isela ! - Le "grité" de vuelta

Jamás volteo hacia atrás, manía mía, pero estoy 100% segura de que esa mujer se quedo con una sonrisa amigable en la cara. 

Los días siguientes hablamos de otras cosas, el trabajo, las mascotas, el teatro, viajes y me acostumbre, es fácil acostumbrarse cuando te la pasas bien. 

Una mañana me la encontré afuera de la puerta

- Vas 3 minutos tarde!
- La verdad es que no quiero ni ir.. 

Ella sabía donde vivía porque prácticamente somos vecinas de edificio, a partir de ese día pasa por mi. 

Clau es entusiasta, a pesar de su edad, y no estoy diciendo que esté vieja, tiene sueños! De los de adolescente, de los que dan más trabajo que esperanza y le brillan muchísimo los ojos al hablar de ellos.

Desde hace unas semanas mis regresos a casa se han vuelto solitarios, por eso la llegada de Clau refresca un poco los caminos al trabajo. no tenemos nada más en común que el camino de la mañana y eso apenas, porque de haber querido tomar el camino largo no la hubiera conocido. Eso es lo que me hace pensar en que maybe todos tenemos un "tiempo", nos encontramos a las personas justas en los momentos justos, nadie llega tarde a la vida de nadie y mucho menos antes, creo que se trata de compartir genuinamente y agradecer el paso por nuestras vidas. 

Clau sonríe mucho y vive enamorada de dos cosas en esta vida: 

1. Sus sueños 
2. Su novio 

Y creo que con eso es suficiente, al final del día creo que pocas cosas son más lindas que sentirse enamorada, de ese enamoramiento bonito, del que motiva, del que demuestra, de ese que da ganas de cumplir cualquier sueño o de llevar a la persona amada a cualquier parte del mundo.

Sinceramente, me volví una cursi desde que estoy soltera, y creo que estoy bien con eso, hace mucho no me permitía conectar con esa parte de mi y me siento cómoda, lo que si, también soy muy sensible, MUY, y aunque me cuesta un poco más lidiar con eso, también está ok para mi. 

Creo que pronto me tocará tener a mis cachorros un ratito, pobres, no saben la cantidad de mimos y apapachos que les tengo acumulados. Ahí si, a desbordarme con cursilerias y sensibileses (si es que eso existe).

Mientras, voy a disfrutar los ratitos y pláticas con Clau, me encanta la gente pensante y que se cuestiona todo y ella es muy así. 

Clau llegó a hacerme una rutina nueva, sus pláticas por la mañana y mi música por la tarde le dan agusticidad a mis caminos. Que rico compartise con gente que demuestra que la pasa bien estando contigo, aunque sea recién levantadas y durante un par de calles. 

Plot twist: Si, Clau fue la chica con la que casi choco, ella me lo confesó después. Al menos, por una buena razón, porque iba distraída buscando una canción. 

Hoy no llevaba su termo en la mano, ni en la bolsa, había pasado por su café a Tim Hortons y un té helado con el que estoy OBSESIONADA desde hace un par de semanas. 

Se nos hizo tarde a ambas, a ella por la escala técnica y a mi porque no sabía que zapatos elegir, y además no quería arreglarme en el trabajo, llegué "tarde" pero bonita. 

Presiento que Clau y yo tenemos buen futuro amistoso, su humor es como el mío y puedo decir cosas incorrectas con ella, que belleza!

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