Pidos a todo, con la cena navideña casi lista quiero ver el carrusel desde fuera por un ratito porque efectivamente, nunca dejó de girar.
2025 ha sido para mí un año transformador, y no de los
que te elevan a un grado de conciencia que se siente como un nivel de vida
desbloqueado, más bien, de los que te obligan a moverte, de los que te incomodan
al grado de recordarte lo valiente que puedes (y tienes que) ser cuando cambia
la vida como la conocías.
En la víspera de fin de año miro con nostalgia y orgullo todo
por lo que pasé. El apoyo incondicional e no negociable para con Kimy, mi programa
de trabajo anual cumplido al 98% (porque un par de actividades no dependían de mí
..), un mega proyecto entregado con éxito, una mudanza y entre otras cosas,
sanar un corazón roto mientras “luchaba” (me gusta usar esa palabra solo por lo
dramática que es) por mantenerme en pie por y para mi misma.
2025 me enseñó que, salvo JP, nadie se queda de verdad cuando
la vida se complica, que a nadie, salvo Kimy, le importa de verdad como la
estas pasando, me enseñó a creer en las acciones y no en las palabras y que la
lealtad comienza por uno mismo.
Haciendo el review por lo vivido, rescato los siguientes
aprendizajes:
1. Jamás esperar nada de nadie, porque al final de cualquier
día, solo estoy yo resolviendo: Las expectativas afectan más la visión sobre
uno mismo que sobre el otro, así que no las quiero.
2. Mantenerme leal a mi y no aceptar lugares que no quiero
ocupar, desde una comida, una amistad, hasta el lugar en el corazón de una
persona que puede que me ame de verdad, pero no me ame enserio.
3. Disfrutar: El tiempo pasa increíblemente rápido y no
quiero volver a sentir que me perdí de algo por no apreciar de los momentos.
4. Priorizar: Hay cosas (y personas) que no urgen, que aunque
tengan no quieren dar, para quienes no somos importantes y que pueden pasar
días sin saber de nosotros, con ellos (y con todos) hay que ser recíprocos,
vale la pena darle prioridad a quienes si están, a los que si demuestran, a
quienes si tienen interés, priorizar el SI de las gente que permanece por gusto
ante el “tal vez” o “si tu quieres” de los que saben que van de paso y no
quieren responsabilizarse al respecto; Priorizar también la inversión, el
dinero, los gustos, todo.
5.
Nuncamente volver a apagarme: Que a quienes quiero lo sepan, lo
sientan, no quiero ser tibia, no quiero ser a medias, y no quiero volver a sentir
la frialdad en el corazón por no confiar en la gente que amo, no quiero
cuestionarme lo que no debería, ni fijarme con precaución en las acciones de
los demás “por si duele”. Al final el amor no es finito y no merezco una
barrera tan enorme en el corazón.
6.
Agradecer: Osea eso ya lo practicaba activamente, y me encanta hacerlo,
pero este año tocó practicarlo en las buenas y malas, y resulta que en los
momentos más “oscuros” es muchísimo más c complicado encontrar algo por que
agradecer.
2025
me enseñó a llorar, literal, pero también a retirar los pedacitos de mi corazón
de dos tipos de manos: las que no me quieren amar ni compartir y de las que no
me van a elegir. Una no debería vivir esas cosas, al menos no al mismo tiempo
..
Pero
sin duda, tuvo muchísimas cosas buenas,
1.
Kimy sana
2.
Trabajo
3.
Independencia
4.
Muchisimas risas
5.
Tranquilidad (INVALUABLE)
6.
Un pie casi recuperado
Casi
cumplo 30 y me emociona lo que vendrá, mi visión de esa edad hace 10 años era
distinta, se encaminaba más a una familia, a un compañero de aventuras, pero
hoy sé que es mejor la soltería que el compromiso con la persona equivocada.
Espero
mucho del siguiente año, porque sé que lo puedo conseguir.
Aunquee...
si llega un bello espécimen masculino en quien pueda descansar y con las características
del estándar que puedo corresponder a querer compartir conmigo... definitivamente
puedo estar lista! Para vivir mi amor romántico. Mientras, estoy más que bien
conmigo.
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