Ir al contenido principal

Adulto chiquito

 Tuve que hacer una pausa en la jornada laboral porque esta siendo uno de esos días en que me siento super desacomodada, un poco porque no cuadran las guías de Yorch y otro porque me di cuenta que no he dejado de sobre exigirme y eso no esta siendo bueno en este momento. 

El día me sobre pasa, quisiera estar en la playita con una margarita en mano nomas viendo el mar o en su defecto, sumergirme hasta que la piel de mis manos y pies me quede muy arrugadita y no aquí soportando el calor y a la gente que no sabe sonreír y eso definitivamente no me quita lo chingona. 

Modestia siempre innecesaria, se que puedo con todo, nomas me quiero quejar un ratito y mi safe place anda ocupadillo también, no me consta pero tampoco hemos hablado mucho últimamente, si lo extraño poquirri, pero no se lo voy a decir, aun. 

Es bien curioso como la rutina a veces incomoda, no digo que no me guste mi trabajo, que no quiera hacer más proyectos (aunque haya renunciado a dos hoy), para nada pienso que la vida sea terrible, es solo que, como que falta algo. 

Justo anoche platicando con mi roomie me dijo "me parece que le dedicas mucho tiempo a algo que parece no interesarte tanto" (hablando de mis proyectos) y si, después me dio ..

Nada, olvidémoslo, me llegó la visa y pienso ser altamente irresponsable pronto. 

Fin del comunicado. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Let it be

Ser aprensiva me cansó, resulta agotador cuidarse de lo que no ha pasado y no confiar en nadie cuando la realidad es que no podemos controlar nada que no seamos nosotros mismos, así que una mañana pensé en como me sentía al respecto y decidí dejar de serlo. Sonaba sencillo, pero al empezar a retirar expectativas de personas en quienes por sentido común pensé que podía ponerlas la situación se empezó a complicar..   Comencé a no entender, actitudes, comportamientos y sobre todo, faltas de claridad y eso me frustró, me tiré en el sillón con el afán de desconectarme y le pedí a Alexa música en aleatorio, el plan era no hacer nada, no pensar, no entender, solo existir mirando el techo, estaba cansada de sostener con mi atención la mayoría de los vínculos y llegar a una tarde de reflexión sin nadie para mí.   La selección musical me dio la respuesta, como varías veces en la vida, se reprodujo “Let it be”, me enfoqué en el coro y encontré la respuesta a la pregunta que no sabí...

Kimy

Otro papel doblado, esta vez escribía para el cumple de Kimy, pude mirarla a los ojos, tomar su manita y decirle lo que se lee a continuación: "Hoy recordé a la niña que caminaba de tu mano hacia cualquier parte, las largas charlas que teníamos sobre cualquier cosa y lo mucho que mi risa te resultaba contagiosa. Recordó mi mente lo que mi corazón jamás podrá olvidar y es la forma en que me enseñaste a ser feliz, a valorar lo simple y vivir agradecida con Dios, la vida o lo que quisiera, pero siempre agradecer. Fueron tus años de lucha, de agotamiento y constante ir y venir los que formaron en mi un carácter enfocado en tu bienestar. Han pasado años desde aquellas caminatas, las bromas y carcajadas, pero también los malos días a los que le atribuyes toda mi niñez, pensando que no hiciste nada bueno por mí, cuando en realidad, sin importar las circunstancias, fui la niña más feliz y dichosa porque tenía lo más importante y valioso de mi vida, te tuve a ti. Nuestros malos r...

4:40 a.m.

Así fueron mis mañanas por al menos cuatro años, con variantes, por supuesto, pero la misma rutina.  "Sonó la alarma anunciándome un nuevo día, abrí los ojos para ver a Mau, durmiendo como bebé, así que me paré de un salto, sin dejar oportunidad para que el sueño se volviera a apoderar de mí, pensé en que usaría durante el día y cuando lo tuve, llegó la decisión complicada, los zapatos; elegí los rojos, siempre son la mejor opción. En el baño me lavé la cara y traté de acomodar un poco del desastre que las noches dejan en mi cabello al que a veces le toca recostarse húmedo sobre la almohada, coloqué mis lentes de contacto y estaba lista para la cocina. Preparé velozmente el desayuno, la comida del día estaba lista desde la noche anterior, una fruta por aquí, un tupper por allá era lo que pasaba por las manos de Mau, quien se encarga de colocar las colasiones en la bolsita correspondiente mientras yo preparo el magnífico (y ya no tan suculento) jugo verde antes de salir de ...