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Hay que darme créditos

Ha sido una semana laboralmente devastadora, lo último que vine a escribir justo fue sobre uno de los días más fastidiosos y bueno, creo que lo contrario también merece ser contado. No pude dormir muy bien pero me levanté con el tiempo suficiente para armarme el outfit que quería, estrenar los zapatos que no usé el día fastidioso y llegar gloriosa al trabajo, cuando se ponen ganas se nota, sobre todo cuando llueven los cumplidos.  Llegué bonita pero sin desayunar y bueno, entre los "Isee" que escuchaba cada media hora y las asesorías que me agotaron la batería social y que el desayuno sucedió más bien a la hora de la comida, la actitud se mantuvo en modo "supervivencia" porque afortunadamente me presentaron la mejor forma de acelerarme con un café y eso me permitió darlo todo.  Más reuniones por la tarde y salir después de las 6.  Suena a un día pesado pero me eeeencanta cumplir todos mis objetivos, por minúsculos que parezcan, y ahora más que nunca estoy obsesionad...

Huelga emocional

Tuve un día de esos que me desgastan la paciencia, me levanté más temprano de lo normal, muy feliz y motivada, como buena Godín había soñado con la forma en que resolvía los pendientes, me levanté de un salto y puse la primera canción que vino a mi mente o lo que yo llamo "mi canción del día" mientras elegía la ropa que usaría, me emocionaba el vestido que planché la noche anterior, cuidando cada detalle porque era perfecto para los zapatos que quería estrenar, me duché, me cambié y justo como lo imaginé, ese outfit lo estaba dando todo, más allá de mi egocentrismo, realmente me veía preciosa, por si las dudas le mandé foto a Kimy y efectivamente, lo confirmó, y ya sé que me ama demasiado y para ella debe ser fácil decirme tantas cosas hermosas pero si algo tiene es tremenda sinceridad cuando algo no me queda bien y definitivamente me lo habría dicho.  Exagerando, me puse los tacones para hacer el desayuno, me recogí el cabello para no mojar el vestido y preparé los mejores h...

Las cartas sobre la mesa - Raúl Ornelas

Hace poco más de una semana por ahí de las 6:00 p.m. me detuve en las escaleras de la entrada del edificio para elegir la playlist que me acompañaría a casa, sin mucho afán, porque no tenía un antojo musical especifico, reproduje la cuarta de mi biblioteca, “hoy tocan canciones bonitas” pensé. Camino a casa trataba de recordar la lista de cosas por comprar que pegué en el refri, después me pregunté por qué no usé el cel? Y luego, como llegan muchas cosas a mi mente, recordé algo que no le había contado a Isma y me di cuenta de que lo extrañaba, lo supe porque recordé más cosas que tenía por contarle y el poco tiempo que había pasado con él e irremediablemente me puse a pensar en eso. Pensé en lo poco útiles y trascendentales que eran las cosas que quería contarle y después me pregunté por qué quería contárselas y tocó el turno de entrar en retrospectiva respecto a mi “corazón”. Llegando a casa le dediqué la tarde a esa actividad siguiendo los consejos de Lucy “siempre que mires h...

Clau Silva

Hace un par de semanas decidí caminar al trabajo, y digo, las opciones no eran muchas, es eso o camión o taxi y realmente no está lo suficientemente lejos para necesitar un motor.  Un martes me puse en marcha, me despedí de Alex y al salir casi choco con una chica que btw, caminaba con el teléfono en mano y por eso no me vio, como sea, seguí mi camino con mi playlist favorita en turno, salí con tiempo porque odio caminar con prisa.  Esa mañana se hizo rutina muy pronto, la verdad me gustó bastante que el camino me secara el cabello y contemplar un poco el pasar caótico de la mañana mientras tarareo mis canciones favoritas, a diferencias de mis caminos a casa, las caminatas matutinas están llenas de una energía distinta, más de motivación que de alivio.  Durante un par de días alcanzaba, o me alcanzaba, en los semáforos una chica, algunas veces con outfits divinos, y otras con unos que dejaban en evidencia que no estaba siendo una buena mañana, sin importar cual fuera el d...

La vida se pone bonita

Llevo una magnifica racha de DOS noches durmiendo increíblemente, y en una de ellas prácticamente quedé inconsciente, lo cual me llena de energía y me tiene muy feliz.  Siempre he pensado que la vida es más fácil cuando se duerme bien y desde que comencé a ocupar toda la cama, o al menos dormir en medio de ella, las noches se sienten diferentes, quizá tenga mucho que ver con que ya no le busco explicaciones a nada, fui experta en el análisis de cosas probables y ahora trabajo en ser experta en aceptar que la vida es como es y que muchas veces no tiene sentido.  A partir de ese cambio de pensamiento decidí tratarme bonito, y por "tratarme bonito" me refiero a procurarme con todo el amor que le doy a los demás, me propuse no llevar prisa, no "perseguir" planes con nadie, cuidar mi sueño, ser más constante con mi skincare y haircare, prepararme desayunos lindos y deliciosos y mi café por las mañanas, haber aprendido a preparar café de especialidad ha ejercitado mucho m...

Adiós a Samuel

Siempre he sido una persona curiosa y muy testaruda con eso de tener el mayor numero de cosas lo mas claro posible, por eso, cuando me vi envuelta en una situación nueva busqué un terapeuta diferente para tratar de entender lo que sentía y desde donde me estaba relacionando, así conocí a Samuel, terapeuta de "choque" que me hacía citas sin saber si me conectaría o no. La razón? Isma.  Bueno, no él exactamente, sino lo que se estaba dando entre nosotros, le conté a Samuel la manera en que nos conocimos y gran parte de las cosas que vivimos juntos, y si lo cuento tal como lo dije sonaría como una historia linda (que si fue): un par de personas que se conocen de la nada y de la nada conectan como nunca o al menos como no en mucho tiempo lo habían hecho, las cosas se van dando y terminan muy, MUY relacionados entre si, la agraviante? Ambos tienen parejas e incluso una de esas personas (yo) esta casada.  Jamás había sido infiel, y por más que explique las muchas maneras en que con...

Domingo 19

Jamás me han gustado los domingos, los siento melancólicos y un poco dramáticos, pero también muy especiales, definitivamente son días que solo se comparten con seres importantes, de lo contrario, en quien más se invertiría el día de descanso?  Cuando vivía lejos del trabajo el fin de semana era la única alternativa para lograr algo respecto a casa, así que invertía todo el sábado en lavar, limpiar, acomodar y todo lo que se tuviera que hacer, terminaba realmente cansada pero con el domingo libre. Hacía planes sencillos pero significativos, ver a Kimy, juegos de mesa por la tarde y ya entrada la noche, un elote afuera de la iglesia, realmente me encantaba la seguridad que me daba mi pueblo, y no hablo de ser zona segura porque sigo siendo mexiquense, sino de que me hacía sentir segura conocerlo tan bien, sentido de pertenencia, posiblemente.  Este domingo fue diferente, sigo sin muchas ganas de salir pero hoy hice la excepción, me levanté temprano, me bañé, me vestí de azul y ...