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Martes con M de mucho

Hoy fue mucho martes, un día exagerado y de esos que se pasan rapidísimo, mucho trabajo, mucha hambre y sed por no tener tiempo, mucha gente, muchos documentos, muchos pendientes, muchas llamadas, mucho de todo. 

Sinceramente me gustan los días productivos pero definitivamente pensé en un break, antes de llegar a casa y disfrutar del paseo de mis chaperros decidí retomar algo que en realidad nunca comenzó, el café por las tardes al menos una vez por semana, ese  acuerdo lo tuve con Isma pero bueno, el hecho de que para él no sean prioridad, no quiere decir que me voy a quedar con las ganas así que, fui a la cafetería donde comencé la vez pasada, pedí mi pasaporte y un americano, el lugar estaba lleno así que decidí no esperar pero aunque pedí para llevar, nunca falta con quien platicar en la fila, una pareja de amigos me compartió su mesa "aquí cabemos todos, también estamos esperando" les agradecí y aunque sinceramente no he tenido muchas ganas de socializar, ellos comenzaron la plática, no sabían lo del pasaporte, entonces les conté y compraron el suyo, entre bromas le pedí comisión al lugar, a partir de eso comenzó una plática grupal entre todos los que estábamos dentro, hablamos de los postres favoritos, nos burlamos poquito de quienes piden un café de especialidad para ponerle azúcar, o peor aún, vainilla! Nos contamos historias sobre café, alguno de ellos había ido a Cuba y yo compartí mi paso por Colombia, lo que debía ser un "pasé por el lugar" se convirtió en un par de horas de plática con desconocidos. 

Camino a casa pensaba en muchas cosas al mismo tiempo, como: lo mucho que me gustaría tener mi cafetería de especialidad, que aún no conozco a todas las personas que me van a querer en la vida, lo mucho que me falta por viajar y que después de puntos finales vienen siempre nuevos inicios, también pensé en lo poco que duran los semáforos en verde para los peatones y en que debía comprar queso, esto último me obligó a hacer una escala antes de mi destino final.

Ya con mi queso y mil ideas sobre lo vulnerables que nos hace una bolsa de pan de caja al caminar, regresé a casa, agotada de verdad, pero entonces dos pares de ojitos brillantes me llenaron de energía una vez más, mis salchis habían esperado todo el día para pasear y no podía decepcionarlos así que, salimos. Hace mucho que no recorríamos esas calles, Bamba estaba feliz mientras Boster se mantenía curioso, inevitablemente, pensé en lo mucho que los voy a extrañar, pero también, en lo mucho que quiero aprovecharlos cada minuto que los tenga. 

Volvimos a casa, se quitaron pecheras y se limpiaron patas, después de su cena me dispuse a ver un capitulo de mi serie en curso luego me inquieté y bueno, aquí andamos escribiendo con la tv pausada. 

Quería tomarme un tiempo para apreciar el día, mi película favorita deja en claro que los días no vuelven, así que hay que vivirlos como si los hubiéramos elegido deliberadamente. 

Ojalá algún día tenga la suerte de encontrar a alguien tan comprometido como yo con los planes fijos, a quien pueda invitar a mis tardes de martes de café con la seguridad de que le gustará tanto como a mí y de que obvio estará ahí, sin dejarme para después. Y bueno, si no lo encuentro, al menos que siga teniendo suerte en conectar de la nada con extraños de risa fácil que me alarguen las tardes. 

Desafortunadamente el tobillo no ha mejorado pero me siento motivada, al menos ya no estoy sensible por sentirme "descompuesta".

La vida ha sido muy diferente desde que estoy casi soltera, digo "casi" porque el divorcio en trámite no me da la seguridad para decir "soltera", han pasado cosas importantes desde que Mau se fue, importantes para mi, como cuando Isma me recordó involuntariamente la razón por la que no pido ayuda y terminé solucionando el asunto de la luz y logré volver a casa después de sentirme en peligro, o que el asunto de la comida me hizo más cercana a Cher, sobrepienso menos y ya casi duermo a mitad de la cama, también me ha pasado menos eso de pensar en dos al momento del desayuno o la cena, ya busco mis propias películas y aunque aún no puedo volver a los videojuegos porque sigo viendo dos controles, si volví a escuchar música mientras cocino y en general mi esencia sigue intacta, salvo por la selfie que intenté tomarme para mostrarle a mamá mi pijama, no me veo triste pero si apagada, que horror. 

Trabajo mucho eso de darle espacio a las emociones, me cuesta bastante salir de mi instinto de supervivencia pero ahí vamos. Mamá me escribe a diario y Cher no deja de hacerme esos chistes malísimos que para colmo, siempre funcionan. 

Mau me sigue escribiendo, sigue "confundido", se vale no saber pero no permanecer en duda, para mi esta clarísimo, lo conozco como persona y como pareja y definitivamente no quiero ya nada de él como pareja. Me tocó ser la "dura" y como casi siempre, él espera que la decisión recaiga solo en mi, me agobian mucho las personas que no se responsabilizan por lo que hacen o piensan, que no son congruentes y que pretenden que yo los espere por siempre y no. Justo por eso no voy a volver al lugar que a veces todo y otras nada. Que vaya a confundir a alguien más porque merezco ser un rotundo sí, y si me toca "cargar" con la responsabilidad del divorcio la acepto con gusto si la recompensa es mi tranquilidad. 

Justo esta mañana , el amigo de Selene me hizo darme cuenta que, que pereza conocer a alguien de nuevo, es decir, desde cero, justo hablamos de que preferimos el café por las mañanas y él me "prometió, muy innecesariamente a mi parecer, que me traería el mejor café de acuerdo a lo que parece gustarme, así fue como llegó a mi un capuccino de vainilla, con medio kilo de azúcar, agradecí, pero me quedé con la tremenda decepción de aparentar tener un gusto horrible, no quise corregirlo, tendría que dar muchas "explicaciones" y justo ahorita, no ando queriendo que me conozca nadie. 

Como dije, el día se me pasó rapidísimo, dormiré menos, pero espero hacerlo mejor. Y como no, si tengo calentadores animalísticos! 

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