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Puñitos

Hablaba con mamá sobre como va el día, y la vida, y decidí contarle uno de mis problemas más usuales que me "aqueja" justo hoy, el "dolor" de mano.

Le dije que no se preocupara, se trata de pésimos hábitos al dormir porque suelo dormir con algún puño cerrado, más aún estás últimas noches, lo cual me provoca dolor de mano al despertar y durante el día, nada de que preocuparse, más bien se siente como cuando se "duerme" un musculo pero con dolor, nada de hormigueo. 

Mientras le contaba esto me colgó, que grosera, ya sé; 4 minutos después me hizo videollamada para contarme algo más o menos así: 

Catalina: Cuando eras bebé te encantaba dormir, jamás me despertaste en la madrugada, creaste tu propia rutina del sueño y lo único que pedias era tremenda oscuridad, como vampiro; recuerdo que durante el embarazo a tu papá y a mi nos encantaban los proyectores, te compramos uno de estrellas y desde la primera vez que te lo encendimos lo odiaste, resulta ser que la "princesita" no podía dormir si había luz, era fácil dormirte en casa, pero cuando tuvimos que salir y pasamos fuera alguna noche se volvía imposible, no tenías "las condiciones" necesarias, entonces decidimos enseñarte a dormir con luz, eran las únicas veces que llorabas como si el DIF te fuera a escuchar, INSOPORTABLE! (así lo enfatizó ella), nos llevo tiempo y no lo logramos, fue mi mamá quien lo consiguió, te envolvía como "taquito" de una forma que jamás aprendí y te arrullaba mientras te daba nalgaditas, la mirabas fijamente con cara de "no lo vas a lograr" y lo logró, lo que no sabíamos es que te despertarías muy fácilmente, ya sabes como es mi madre de aferrada, probó de todo hasta que se dio cuenta que te despertabas si te ponía en la cuna o la carriola, así que te dejó en la cama rodeada de almohadas y caíste un par de veces, cuando te despertabas sola llorabas más, conociéndote seguro te sentías estafada, así que comenzaste a agarrar a mi madre de la blusa, cada vez que te arrullaba, eso hacía que no te pudiera dejar en la cama sin que te dieras cuenta así que prácticamente la obligaste a dormirse contigo cada que conseguías una siesta por el día, y si, te dormías agarrándole la blusa con el puño todo el tiempo, imagínate la costumbre que tu papá tenía una teoría conspiratoria, dirías tu, las veces que te vio dormir así, decía que seguro estabas molesta o mínimo haciendo corajes en tus sueños, le daba mucha risa verte dormir tranquila y con algún puño bien cerrado. Te colgué para que me vieras esto!!"

Después de eso, me mostró las pruebas de la historia, un par de fotos donde sujetaba a Kimy por la blusa y donde dormía con el puño muy aprensivo. 

La verdad me dio mucha ternura conocer la razón de porque duermo así y más aún que mi madre recuerde con tanta claridad esas historias, con pruebas y todo. 

Me resulta fascinante pensar en como crecemos, osea, todos fuimos bebitos alguna vez, y de repente, CASI a los 30 descubro que aun conservó esa manía, y que mis problemas con la luz al dormir son muy personales y desde siempre. 

Quizá algún día este blog se convierta en una narratoria de Ise como mamá (ojalá), porque sinceramente no creo tener la memoria de mi madre para recordar con tanta claridad esos detalles, así que mejor los escribo, con fotos y todo cuando sea mi turno. 

Servicio de información materna? 5 estrellas. 

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